Pobreza material
Lo que falta en el territorio y en el hogar.
- Acceso a agua potable
- Educación de calidad
- Centros médicos equipados
- Inversión productiva frente al consumo banal
Círculos de pobreza y el nuevo modelo
«Romper círculos de pobreza» es el marco que hoy orienta a la fundación. Es un concepto propio, formulado en 2023 por su fundador y presidente; no proviene de una organización externa ni de una metodología adoptada.
El concepto
La pobreza no se agota en la falta de ingresos. Una persona o una comunidad pueden superar la línea de pobreza y seguir atrapadas en un círculo que se reproduce: porque el empleo que consiguen es precario, porque el entorno no sostiene lo que construyen, porque no hay un propósito que ordene el esfuerzo colectivo.
Por eso el marco distingue dos dimensiones de la pobreza y sostiene que una intervención que atiende solo una de ellas termina por reproducir el círculo que pretendía romper.
Lo que falta en el territorio y en el hogar.
Lo que falta en la persona y en el vínculo comunitario.
El intercambio entre consumidores conscientes y comunidades enriquece a ambos lados.

La oportunidad
Desde su origen, la fundación tiene como finalidad desarrollar actividades de emprendimiento social, económico y cultural, fomentando la libre empresa y la propiedad privada, y apoyar la creación de empleo privado sostenible. El nuevo modelo pone esa convicción al servicio de quienes hoy no tienen acceso a ninguna de las dos.
Un negocio propio que funciona ataca las dos dimensiones a la vez: genera ingresos y capacidad productiva en la comunidad, y devuelve propósito y vínculos a quien lo sostiene.
El mecanismo que proponemos es el intercambio: conectar a consumidores conscientes, dispuestos a pagar por un impacto verificable, con pequeños productores y emprendedores de comunidades con recursos limitados, para que el valor generado en el mercado regrese a la comunidad como capacidad productiva y no solo como ingreso puntual.
La caracterización de ambos extremos es la lectura del ecosistema que hace la fundación, no una medición propia publicada.

El nuevo modelo
Es la primera línea programática que la fundación está diseñando. No es una donación ni un crédito bancario: es capital de trabajo atado a acompañamiento y a resultados verificables. En diseño
Entre USD 3.000 y USD 15.000 por unidad productiva, según el plan de negocio y el sector.
El primero permite arrancar y operar; el segundo se libera al verificar los hitos acordados.
Formación, asistencia técnica y seguimiento obligatorios durante dos años.
Mediremos y publicaremos qué proporción de los negocios sigue operando a los dos años.
No es el individuo aislado, sino el emprendedor y su comunidad. La infraestructura que lo hace posible es la capacidad de producir con estándares, de llegar a mercados y de sostener una relación comercial en el tiempo.
La fundación ya actuó como ente conector entre comunidades y empresa privada. El modelo retoma ese papel: unir a empresas, cooperación internacional, gobiernos locales y academia alrededor de negocios concretos.
Estado del desarrollo
30 familias en Manta. Sus criterios de selección, hitos de desembolso, esquema de acompañamiento y metodología de medición se encuentran en elaboración. Cuando el piloto opere, publicaremos aquí su diseño completo, su financiamiento y sus resultados.
El concepto es hoy un marco: todavía no tiene metodología publicada, metas ni indicadores en operación. No mostramos beneficiarios, resultados ni alianzas asociados al modelo porque aún no existen. La fundación no está ejecutando desembolsos.
Publicar la tasa de supervivencia a 24 meses, incluso cuando el resultado sea incómodo, es parte de lo que este modelo se propone cambiar.